¿Cómo dar a tu ropa su frescura original sin pasar horas haciéndolo?


No siempre tienes la oportunidad de dedicar tiempo al cuidado de tu ropa. Y como quieres darles una vida más larga respetando el medio ambiente, aquí tienes algunos consejos prácticos que puedes aplicar hoy mismo para hacerte la vida más fácil cada día. El truco consiste en centrarse en los tres pasos esenciales: lavado adecuado, secado simplificado y vaporización eficaz. En cuanto a los productos, no hay necesidad de hacer saltar la banca en productos caros y poco respetuosos con el medio ambiente, sólo necesitarás detergente (ecológico), vinagre blanco y bicarbonato de sodio.



Lave su lavadora regularmente

... Se acabó la ropa que huele a humedad cuando la sacas de la lavadora. Así es, empieza por lo básico, lavar la ropa en una lavadora limpia y desinfectada. Para conseguirlo, vierte media botella de vinagre blanco en la bandeja de la ropa y el resto de la botella directamente en el tambor. A continuación, inicia un ciclo de lavado a 60 u 80 grados. (A ser posible por la noche para ahorrar en costes de energía). Puedes hacer esto una vez al mes. Y no olvides vaciar tu máquina cada 3 meses mientras limpias el filtro. Termine limpiando la junta donde se deposita regularmente el polvo.


Blancos brillantes, ropa de cama suave y fresca

... Atrás quedan los blancos "grises", los colores desvaídos y ese efecto de cartón.

Partimos de la base de que una prenda tiene una vida útil determinada. Sin embargo, en realidad puede prolongarla con ciertas acciones fáciles de poner en práctica. Con cada lavado, separe los blancos del resto de los colores. Esto puede parecer obvio, pero como a menudo nos falta tiempo, suele existir la tentación de no hacerlo. Para resaltar mejor el brillo de los blancos, prelava la ropa blanca poniéndola en remojo el día anterior en agua fría con tu detergente y bicarbonato. (Unos 180 g para un cubo de 4 litros). Al día siguiente, ponga la ropa en remojo directamente en su lavadora y añada 1 vaso de vinagre blanco en el compartimento de la ropa, e inicie el lavado.


Para el resto de los colores, si tiene ropa manchada, puede utilizar el mismo ritual de prelavado que para la ropa blanca. En cuanto a la ropa de diario, puede utilizar la lavadora a 30°C como máximo para evitar la formación de bolitas y fieltros. Además del detergente, añada medio vaso de vinagre blanco por cada lavado en el compartimento del detergente. Esto evitará que el color se desvanezca y dará suavidad a su ropa. ¡No es necesario utilizar un suavizante! Mi pequeño consejo es añadir 3 gotas de aceite esencial de lavanda en el vinagre blanco para darle una fragancia natural.


Secar bien la ropa para que salga mejor al vapor

La fase de secado desempeña un papel crucial en el ahorro de tiempo. La idea es estirar y tirar de la ropa nada más sacarla de la lavadora. Esto te permitirá guardarla directamente en tu armario, una vez seca. Así, lo único que tendrás que hacer entonces es quitar las arrugas de la ropa antes de vestirte. (Para los jerséis delicados, consulte la sección siguiente).


Paso 1: Reducir la velocidad de centrifugado.

Una mala idea es forzar la velocidad a 600 o 1000, pensando que la ropa se secará más rápido. De hecho, la mejor manera de que la ropa quede relativamente sin arrugas es mantener el centrifugado a un máximo de 500 rpm. La ropa puede estar más húmeda al salir, pero las fibras estarán menos dañadas y será más fácil eliminar las arrugas con el vapor.


Paso 2: Alise los pliegues a mano.

Cuando saques la ropa de la lavadora, empieza por la ropa, deja la ropa interior, los calcetines... que puedes colocar directamente en el tendedero. Agita bien la ropa al sacarla de la máquina. Coloca cada pieza en posición horizontal y estírala con la mano, y colócala una encima de otra. Una vez terminada la pila, puedes pasar al siguiente paso.


Paso 3: Mantener la forma original de la prenda y eliminar las arrugas con vapor.

Se acabó el planchado, viva la vaporización para un resultado listo para usar...

La técnica consiste en colocar el mayor número posible de prendas en perchas y espaciarlas en el perchero para que se sequen más fácilmente dejando pasar el aire. Regálate un perchero y un armario con más espacio para colgar.
La ropa colgada se seca más rápido manteniendo su forma original. Esto significa que se evita tener que agacharse y planchar durante horas, por no hablar del ahorro de espacio. Una vez que la prenda está colgada en una percha, está lista para ser vaporizada en cuestión de minutos con un vaporizador. Utilizando un vaporizador de prendas es como puedes eliminar rápidamente las arrugas de tu ropa mientras cuidas los tejidos. Sublimará los detalles de sus prendas y las hará más suaves, adaptándose a cualquier tipo de ropa y tejido.
Mi consejo es que esperes unos minutos antes de colocar tu prenda vaporizada en tu armario. Terminará de tomar su forma definitiva y tendrá menos posibilidades de arrugarse en tu armario.

Por último, para colocar correctamente los tops en una percha (camisetas, blusas, vestidos camiseros, túnicas...), la técnica consiste en alinear la prenda utilizando las costuras de la parte superior, lo que permitirá que la prenda se seque sin deformarse. Para las partes inferiores, como faldas y pantalones... utilice una percha con pinzas.
No olvides abrochar todos los botones y cerrar las cremalleras para mantener la forma original de la prenda.


Para las prendas de punto...

Será importante prestar especial atención a todos tus bonitos jerséis, vestidos de punto, chalecos... que requieren un tratamiento diferente en cada etapa. No temas, sigue siendo muy fácil. Aquí tienes mis consejos para conservar la lana durante más tiempo. Según mi experiencia, todas las lanas se pueden lavar en agua fría. Ponlas del revés, utiliza un champú para bebés como detergente y sécalas en un programa para lana y sécalas en plano (nunca en una percha) sobre una toalla de baño. Conseguirás un resultado de lavado que será suave con el material. Por último, puedes utilizar el vaporizador para eliminar las arrugas y ablandar las fibras. Acostúmbrate a doblarlas del revés antes de meterlas en el armario, puedes utilizar una red de lavado para protegerlas del roce con el resto de la ropa del armario. Pero no olvides que la lana se apelmaza de forma natural, por lo que puedes conservarla más tiempo limitando el pilling, pero no puedes evitarlo.


Mi último consejo es recomendar, en general, que se lave la ropa con menos frecuencia. Especialmente la ropa con la que no transpiramos mucho, porque se lleva sobre capas o tiene poco contacto con la piel... Por ejemplo, podemos ponernos una camiseta dos o tres veces sin que se considere sucia. La ventaja, si tienes una vaporeta, es aprovechar las propiedades del vapor caliente que elimina las arrugas de tu prenda, la refresca, la desinfecta y le devuelve el brillo.
Es genial para ahorrar tiempo, cuidar la ropa y es bueno para el planeta.

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